Tal como dice el título, el objetivo es rescatar y difundir textos de autores de todos los tiempos,èditos,inèditos,conocidos, desconocidos, argentinos,latinoamericanos, universales.

miércoles, 8 de abril de 2026

Marta Valiente

 

Inexplicable
 
Hoy no encuentro refugio
Voy sin techo
Con pies helados que tropiezan
Siempre con las mismas piedras
Afiladas
Ancianas y callosas
Amargura es lo que llueve hoy
Y el sol, con su abrazo impotente
Me deja atrás
Aburrido de tenerme lástima
 
               *********
Quien soy
Que caricatura de mi
Qué alma asoma
Por los intersticios de quien fui
Y que lenguaje usa
Para explicar por qué
Cómo
Todavía alguien remoto
Pronuncia lo que fue mi nombre
 
Poeta, narradora
Uruguay
 
Tomado de la revista “Con Voz Propia” N° 148 – Marzo 2026. Editora: Analía Pascaner.
 
 

miércoles, 1 de abril de 2026

Víctor Hugo

 



Un astro
 
Una tierra infeliz, áspera y dura
donde trabajan tristes los vivientes,
empapadas las almas de amargura
y de sudor las abatidas frentes;
campos de sol y estériles arenas
que en cambio de trabajo y de quebranto
a una raza maldita dan apenas
pan miserable que humedece el llanto;
los hijos del oprobio engrandeciendo;
orgullosas ciudades delincuentes,
de donde las virtudes van huyendo
y las manos torciéndose dolientes;
el orgullo infernal hallando abrigo
lo mismo del magnate bajo el techo
que dentro del tugurio del mendigo;
el odio y el dolor en cada pecho:
sobre las cumbres las espesas nieblas;
la inocencia y justicia prostituidas;
la muerte, espectro ciego, en las tinieblas
riendo feroz y arrebatando vidas;
aquí las soledades abrasantes,
allá del polo los eternos hielos,
océanos que rebraman espumantes
escupiendo su cólera a los cielos;
y todas las pasiones engendrando
todos los males, todos los dolores;
las grutas a las fieras abrigando,
ocultando a los áspides las flores;
continentes cubiertos de humo y ruido
donde la guerra infame centellea;
luto, crimen y llantos y rugido
salvaje del furor de la pelea;
pueblos que se desgarran palpitantes
del odio de Satán, de rabia y celo,
sangrientos, rencorosos, blasfemantes...
¿Y todo esto es un astro allá en el cielo?
 
Poeta, dramaturgo y novelista romántico
Francia
1802 - 1885

miércoles, 18 de marzo de 2026

Olga Orozco

 

Balada de los lugares olvidados
 
"Mis refugios más bellos,
los lugares que se adaptan mejor a los colores últimos de mi alma,
están hechos de todo lo que los otros olvidaron.
Son sitios solitarios excavados en la caricia de la hierba,
en una sombra de alas; en una canción que pasa;
regiones cuyos límites giran con los carruajes fantasmales
que transportan la niebla en el amanecer
y en cuyos cielos se dibujan nombres, viejas frases de amor,
juramentos ardientes como constelaciones de luciérnagas ebrias.
Algunas veces pasan poblaciones terrosas, acampan roncos trenes,
una pareja junta naranjas prodigiosas en el borde del mar,
una sola reliquia se propaga por toda la extensión.
Parecerían espejismos rotos,
recortes de fotografías arrancados de un álbum para orientar a la nostalgia,
pero tienen raíces más profundas que este suelo que se hunde,
estas puertas que huyen, estas paredes que se borran.
Son islas encantadas en las que sólo yo puedo ser la hechicera.
¿Y quién si no, sube las escaleras hacia aquellos desvanes entre nubes
donde la luz zumbaba enardecida en la miel de la siesta,
vuelve a abrir el arcón donde yacen los restos de una historia inclemente,
mil veces inmolada nada más que a delirios, nada más que a espumas,
y se prueba de nuevo los pedazos
como aquellos disfraces de las protagonistas invencibles,
el círculo de fuego con el que encandilaba al escorpión del tiempo?
¿Quién limpia con su aliento los cristales y remueve la lumbre del atardecer
en aquellas habitaciones donde la mesa era un altar de idolatría,
cada silla, un paisaje replegado después de cada viaje,
y el lecho, un tormentoso atajo hacia la otra orilla de los sueños;
aposentos profundos como redes suspendidas del cielo,
como los abrazos sin fin donde me deslizaba hasta rozar las plumas de la muerte,
hasta invertir las leyes del conocimiento y la caída?
¿Quién se interna en los parques con el soplo dorado de cada Navidad
y lava los follajes con un trapito gris que fue el pañuelo de las despedidas,
y entrelaza de nuevo las guirnaldas con un hilo de lágrimas,
repitiendo un fantástico ritual entre copas trizadas y absortos comensales,
mientras paleada en las doce uvas verdes de la redención—
una por cada mes, una por cada año, una por cada siglo de vacía indulgencia—
un ácido sabor menos mordiente que el del pan del olvido?
¿Por qué quién sino yo les cambia el agua a todos los recuerdos?
¿Quién incrusta el presente como un tajo ante las proyecciones del pasado?
¿Alguien trueca mis lámparas antiguas por sus lámparas nuevas?
Mis refugios más bellos son sitios solitarios a los que nadie va
y en los que sólo hay sombras que se animan cuando soy la hechicera".
 
Poeta
Argentina
1920 - 1999

miércoles, 11 de marzo de 2026

León Paul Fargue

 

El transeúnte nocturno
 
Voy por la calle como quien
atraviesa
un pensamiento ajeno.
Las  vitrinas tiemblan con reflejos
de otras vidas
y los relojes, puntuales,
clavan su aguja en el costado de la
sombra.
La ciudad respira despacio.
En cada balcón hay un secreto
que se descuelga con la ropa húmeda
del día.
Yo camino,
ligero de equipaje y cargado de
recuerdos,
mientras el asfalto guarda
la memoria tibia de los pasos
perdidos.
Si alguien pronuncia mi nombre,
será el eco.
Si alguien  me espera,
será la niebla.
 
Poeta, ensayista
Francia.
1876 - 1947 

miércoles, 4 de marzo de 2026

Yolanda Amado

 


Puedes
 
Tiempo que arrastras,
déjalo ir.
Que el olvido te alcance.
Oxidados pesares,
los vientos y el polvo
lo cubren.
Suspiros como llanto
te atrapan.
Lloras y lloras.
Caminas, dejas huellas.
Renueva tu espacio.
Busca en lo profundo.
Ves una diminuta luz
avívala …
Enciende la fogata,
calienta tu alma.
Y verás
que puedes.
 
(del libro: Sencillos sentires, simples decires (poemas y relatos )- CEN Ediciones. (Córdoba) Argentina - 2025
 
Poeta, escritora, docente
Santa María de Punilla (Córdoba) Argentina


miércoles, 25 de febrero de 2026

Jorge Luis Mederos

 

Llueve
 
En mi barrio llueve …llueve
un gris de sucio profundo
como si por un segundo
lloviera un infierno leve.
Húmedo el barrio se mueve
como un perro mal herido.
La desidia y el olvido
se anuncian de contrabando.
Y un borracho, vomitando,
tirita medio dormido.
 
Y la tarde, calle arriba.
Y los charcos, calle abajo.
Y el abandono a destajo.
Y la miseria tan viva.
¡Viva mi barrio! ¡Qué viva
la humedad, que descosiendo
los techos, va deshaciendo
la poca fe que nos queda!
 
Y el agua repta y se enreda.
Y llueve.. Y sigue lloviendo
 
(del libro : “ Crónicas del barrio” (poemas) - Editorial Capiro-Santa Clara (Cuba) 2023
 
Poeta
Santa Clara (Cuba)
 

miércoles, 18 de febrero de 2026

Georg Trakl.

 

 

Crepúsculo en el alma
 
Silenciosa va a dar al lindero del bosque
una bestia oscura;
en el cerro acaba quedo el viento de la tarde,
 
enmudece en su queja el mirlo,
y blandas flautas del otoño
callan entre los juncos.
 
En una negra nube
navegas ebrio de amapolas
la alberca de la noche,
el cielo de los astros.
Aún resuena la voz de luna de la hermana
 
en la noche del alma.
 
Poeta
Austria
1887 - 1914
 

 

miércoles, 11 de febrero de 2026

La escalera universal de Aldea Epulef

 

Cuentan que en Aldea Epulef, provincia de Chubut, existe un ranchito modesto, custodiado por dos maitenes viejos. Se mantiene con hidalguía aun de pie, desde tiempos precedentes a la existencia de la misma Aldea.
En su interior vive un anciano. Su nombre no se sabe, o tal vez no se debe nombrar.
En una de las habitaciones habita una escalera hecha con madera de lenga, está contra una pared sin cuadros y el extremo inferior está apoyado en el piso, el otro, ingresa por una puerta pequeña ubicada en el techo, cual altillo.
Sólo los más osados paisanos han podido ascender por la escalera e ingresar en oscuro aposento. Afirman que el hábitat superior del ranchito alberga un libro gris, de tapa dura, con tres hojas. En la página del medio, escrita con tinta de corinto, está escrito el verdadero origen del Universo. Quienes leen la revelación deben agregarle luego un escalón más a la escalera en la parte inferior.
Son tantos los innumerables siglos, los incontables escalones, que algunos arqueólogos belgas sospechan sobre la existencia del extremo superior de la escalera.
El almacenero, Don Huenchuman, asegura haber llegado al ultimo escalón. Suele contarle a los parroquianos que beben caña con ruda en su boliche, que al llegar a lo alto, luego de dos días de ascenso en la oscuridad, uno se topa con un rancho, tal ve el mismo en el que está. En ese rancho hay una escalera que se pierde en el techo y así sucesivamente.
Cuentan que en Aldea Epulef, Provincia de Chubut, existe un ranchito modesto. Custodiado por dos maitenes viejos, se mantiene con hidalguía aun de pie, desde tiempos precedentes a la existencia de la misma Aldea.
En Aldea Epulef, en un ranchito, se edifica el universo todos los días.
 
 Fuente :Calaverita Mateos  (Esquel - Patagonia)

jueves, 5 de febrero de 2026

Rubén Darío

 


Lo fatal
 
Dichoso el árbol, que es apenas sensitivo,
y más la piedra dura porque esa ya no siente,
pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo,
ni mayor pesadumbre que la vida consciente.
 
Ser y no saber nada, y ser sin rumbo cierto,
y el temor de haber sido y un futuro terror...
Y el espanto seguro de estar mañana muerto,
y sufrir por la vida y por la sombra y por
 
lo que no conocemos y apenas sospechamos,
y la carne que tienta con sus frescos racimos,
y la tumba que aguarda con sus fúnebres ramos,
 
Poeta
Nicaragua
1867 - 1916


miércoles, 28 de enero de 2026

José Emilio Pacheco

 


“Hoy quemé tu carta. La única carta que me escribiste. Y yo te he  estado escribiendo, sin que tú lo sepas, día a día. A veces con amor, a veces con desolación, otras con rencor. Tu carta la conozco de memoria: catorce líneas, ochenta y ocho palabras, diecinueve comas, once puntos seguidos, diecisiete acentos ortográficos y ni una sola verdad.”
 
Poeta, escritor.
México
1939 - 2014


miércoles, 21 de enero de 2026

Eugénio de Andrade

 

Las palabras
 
Se dicen palabras,
se beben palabras,
pero las palabras son de sal,
de agua, de sombra.
La palabras no tiene color,
ni sabor, ni perfume.
Se sueltan de los labios,
son de aire,
de nada.
Pero a  veces hay una una
que tiene  el peso de un cuerpo,
el rastro de una lágrima,
la fuerza de un cuchillo.
Hay palabras que son manos,
que son besos, que son sangre.
Hay palabras que son ojos,
que nos miran desde el fondo
de nosotros mismos.
 
Poeta, prosista y traductor
Portugal
1923 - 2005,
 
 
 
 
 

miércoles, 14 de enero de 2026

José Peón Contreras

 

Yo soy hoja caída
 
Yo soy hoja caída que se seca.
Soy el dolor que ríe,
soy la deshecha nave que ha cruzado
horizontes sin límites,
ola del mar que se estrelló
en la arena
al pié del arrecife;
el pié que muere en el crepúsculo
de una esperanza triste;
yo soy la noche, en fin: ¡dime
si eres
la sombra que me sigue!
 
Dramaturgo, poeta y novelista, médico
México
1843 - 1907,

miércoles, 7 de enero de 2026

Ramón del Valle Inclán

 

Rosa del reloj
 
Es la hora de los enigmas,
cuando la tarde del verano,
de las nubes mandó un milano
sobre las palomas benignas.
¡Es la hora de los enigmas!
 
 
Es la hora de la paloma:
sigue los vuelos la mirada
de una niña. Tarde rosada,
musical y divina coma.
¡Es la hora de la paloma!
 
 
Es la hora de la culebra:
el diablo se arranca una cana,
cae del árbol la manzana
y el cristal de un sueño se quiebra.
¡Es la hora de la culebra!
 
¡ Es la hora de la gallina:
el cementerio tiene luces,
se santiguan ante las cruces
las beatas, el viento angorina.
¡Es la hora de la gallina!
 
 Es la hora de la doncella:
lágrimas, cartas y cantares,
el aire pleno de azahares,
la tarde azul, solo una estrella.
¡Es la hora de la doncella!
 
 
Es la hora de la lechuza:
descifra escrituras el viejo,
se quiebra de pronto el espejo,
sale la vieja con la alcuza.
¡Es la hora de la lechuza!
 
 
Es la hora de la raposa:
ronda la calle una vihuela,
porta la vieja a la mozuela
un anillo con una rosa.
¡Es la hora de la raposa!
 
 
 
Es la hora del alma en pena:
una bruja en la encrucijada,
con la oración excomulgada
le pide al muerto su cadena.
¡Es la hora del alma en pena!
 
 Es la hora del lubricán:
acecha el mochuelo en el pino,
el bandolero en el camino,
y en el prostíbulo Satán.
¡Es la hora del lubrican!
 
Poeta  novelista, dramaturgo
España
1866 - 1936