Tal como dice el título, el objetivo es rescatar y difundir textos de autores de todos los tiempos,èditos,inèditos,conocidos, desconocidos, argentinos,latinoamericanos, universales.

miércoles, 24 de diciembre de 2025

César Perdiguero

 

 

Muchacha de San Juan de la Frontera..
 
Donde andan tus canciones guitarreras,
Muchacha de San Juan de la Frontera..
 
Quiero ponerle música a tu nombre,
una celeste música de estrellas,
y prenderle una copla luminosa
que anuncie las vendimias de tu tierra.
 
Estoy bebiendo triste, tu recuerdo
en nostalgiosos tragos, pensativo,
pensando en la canción que te cantaba
por esos altos cielos del olvido.
 
Bendigote en la noche guitarrera,
Muchacha de San Juan de la Frontera.
 
Yo bebedor de noches de añoranzas,
de ausencias, de silencios y caminos
amanezco en tu vino
y por ese regusto que me deja;
dulzor de soledad, gotas de estrellas,
pongo a tu nombre música y te canto,
Muchacha de San Juan de la Frontera.
 
Donde andan tus canciones guitarreras
Muchacha de San Juan de la Frontera.
Bendigote en la noche guitarrera
Muchacha de San Juan de la Frontera..
 
(Letra de una tonada, con música de Daniel Toro))
 
Poeta, cantante, letrista y periodista argentino
Salta (Argentina)
1921- 1984

miércoles, 17 de diciembre de 2025

Santiago Risso Bendezú

 

Danzak
Epopeya a la vida
 
                                 La voz de sus tijeras nos rendía,
                                 iba del cielo al mundo,
                                 a los ojos y al latido…
                                 Su viaje duró acaso un siglo.
                                       
                                José María Arguedas
 
 
Qué hay de mí en este crepúsculo rosado por la lluvia
cuánto de fuego propagó el sino del mundo
la paz, la naturaleza, el viento,
el deseo de las hojas que caen
despertando pasiones
finalmente, amor en cada trazo de vida.
 
Estoy aquí con el metal rechinante,
con la brisa en los labios sangrantes.
 
En plena puna de los Andes
tirito mi baile como si fuese el fin de la Tierra.
 
No dejo de gritar
en el silencio de las montañas,
en el eco de tu voz
que gime como el paraíso del recuerdo.
 
Grito, lloro, danzo,
en esta tierra que pesa como la Luna.
 
Soy el danzak moribundo en el mar de la poesía,
de tus ojos que amo y grito en silencio.
 
Poeta
Lima (Perú)

jueves, 11 de diciembre de 2025

Elbis Gilardi

 

Privilegio a la mañana
 
Cardenal que canta en mi ventana
ahogando la luz con su latido
abrió con anchura su silbido
la emérita faz de la mañana
 
Cardenal de artística hermosura
celador del vuelo en el follaje
dejas en mi ventana el equipaje
ambulante traje de llanura.
 
Cardenal, afrenta del lucero
ardiente lunar de la maleza
canónica ley de la pureza
paisaje ancestral de buen agüero.
 
Cardenal que a mi lapacho canta
con cerillas de tibio atardecer
ha encendido la flor sin recoger
la raíz que eslora su garganta.
 
Cardenal. Urdimbre de los trigos
sujeto a las lianas de verbenas
hachero milenario de las venas
tajea con su voz llena de lirios.
 
Poeta, escritora.
Brinkmann (Córdoba) Argentina

miércoles, 3 de diciembre de 2025

César Bisso

 

Adagio de la vid
 
Cuenta un viejo adagio:
quien maldice la uva
antes de ser estrujada
seguramente provendrá
un vino de excelencia.
 
¿De maldecir la tempestad
calmará algún licor la intuición?
 
Cruel desatino de hechicero
 
Poeta
Santa Fé (Argentina). Reside en Bs As.
 
Tomado de la  revista digital “Con Voz Propia”  N° 146 – Noviembre de 2025.-

jueves, 27 de noviembre de 2025

Rolando Revagliatti

 

Poema del arremeter etcétera
 
Arremetí a favor de la pólvora
solidario como un árbol
le puse acento a una palabra mundial
decliné honores
convertí las medallas en almuerzos
dije este sol es mío
dije después que estoy diciendo
aparecí reflexivo como un coliflor
como incidir en esa
oveja que parece una nube
 
Poeta, escritor, dramaturgo
Buenos Aires.
 
Publicado en Revista Literaria “Mapuche” – Año 6- Nº 17– Otoño 1988
 
 

miércoles, 19 de noviembre de 2025

Gustavo Ángel Riccio

 



Cómo se hace un poeta
 
Primero amar, y luego
amar, y luego amar, y luego amar;
y el día que no arda el sacro fuego,
entonces recordar...
 
Amar a la Elegida, y prolongar
el amor de la Amada
a todo lo que a ella es familiar:
su calle, su casita, su almohada...
 
Así, amando sus cosas, uno aprende
a amar todas las cosas,
y a vestir de miradas bondadosas
la desnudez de aquello que no esplende.
Hay que ser como el sol: luz que ilumina
con idéntico amor, rosa y espina.
 
Poeta y novelista
Buenos Aires  (Argentina)
(1900 - 1927)

miércoles, 12 de noviembre de 2025

La Miseria (Leyenda criolla)

 

Dicen que había un hombre que se llamaba Miseria y era herrero. Ya cansado de la pobreza, porque no tenía qué darle de comer a los hijos, resolvió entregarle el alma al diablo por tres bolsas de plata. En el plazo de un año debía venir el diablo a llevarlo. Un día se le presenta un viejito andrajoso en un caballo flaco y sin herradura. El herrero le dio hospedaje, la mujer lo remendó y lo lavó y le colocaron herraduras al caballo. Cuando el viejito se quiso ir, le dijo al herrero: - ¿Con qué te pagaré el favor que me has hecho?. - No es nada. - Bueno, te daré tres dones: el que se siente en esta silla no se levantará hasta que le ordenes; el que entre en la bolsa no saldrá sin que vos le ordenes y el que suba en esa planta de nogal no se bajará mientras vos no le ordenes. Se despidió el viejito y se fue; éste había sido Tata Dios. Cuando se cumplió el plazo, vino un diablo a llevarlo y el herrero le dijo: - Espere que termine de hacer una herradura; siéntese a descansar en esa silla. Cuando terminó de hacer la herradura, le dijo al diablo: - Vamos Y como el diablo no se podía levantar, se quedó sentado. Al rato le dijo el diablo al herrero que si lo dejaba levantar le iba a perdonar la vida por un año más; el herrero le ordenó que se levante y el diablo se fue. Cuando se cumplió otro año vinieron tres diablos a llevarlo y el hombre les dijo: - Esperen que acabe de hacer esta herradura; suban a comer nueces. Se subieron los diablos al nogal y no se podían bajar; desesperados le dijeron al herrero que le iban a perdonar un año más de vida si los dejaba bajar. El herrero les ordenó a los diablos que se bajen y se fueron. Al año siguiente vienen cincuenta diablos en mula a llevarlo al herrero; éste les dijo: - Tan poderosos no deben ser si tienen que venir tantos a llevarse a un pobre viejo. Voy a ir pero ¡a ver si son capaces de entrar todos adentro de esa bolsa! Los diablos se metieron y el herrero los agarró a palos. Los diablos le pidieron que los deje, que le iban a perdonar la vida si los sacaba de adentro de la bolsa. El herrero así lo ordenó y los diablos se fueron. Cuando Miseria se murió, Dios no lo recibió en el Cielo porque había vendido el alma al diablo. Bajó al purgatorio y tampoco lo recibieron; entonces se fue al infierno con el palo. Salieron los diablos a recibirlo y lo vieron a don Miseria con el palo; los diablos tomaron disparando y cerraron la puerta del infierno. Se volvió a Dios don Miseria y le dijo que los diablos no querían recibirlo. Entonces Dios lo mandó a que camine eternamente por el mundo, y es por eso que la miseria no se acaba. 


Versión sintética y adaptada de la leyenda incluida en el libro “Don Segundo Sombra”, de Ricardo Güiraldes
 
Tomado de la página:  Radio De Folklore

miércoles, 5 de noviembre de 2025

Gabriel E. Correa Luna

 

Intercambios
 
Intercambio de los mundos, reciprocidades infinitas
 
Mira deseosa la pasionaria los abrazos acaramelados del molle, el tala
y el moradillo.
 
Humos fumados del incayuyo y del curapay
que se pierden en un viaje hacia otro plano
 
Fuegos altos de las jarillas encendidas
 
Velas de fuego en cada esquina del rancho
 
Una jarra de clericó dulce compartida
 
Animas chichando enfiestadas en los hornos de barro
 
Un priteao se pasa de mano en mano en Estación flores
 
Bebidas luyabas
 
Intercambios.
 
(del libro : “Ischilin ” –Palabras Camiares (Comechingonas) Desbocadas  - Trigono de Aire Ediciones -Córdoba-  2025
 
Educador popular indígena. Profesor de Educación Física y Magister en Pedagogía por la Universidad  Nacional de Córdoba. Docente en el Instituto de Culturas Aborígenes.
Territorio de Chuto y Uluman... (Córdoba) Argentina

jueves, 30 de octubre de 2025

El Tigre Y El Cuervo (Fábula)

 


Un tigre y un cuervo se encontraban en medio de una acalorada discusión sobre quién de los dos era el más formidable.
Con su arrogancia habitual, el tigre proclamó: "Soy una bestia salvaje, mi poder es incomparable".
El cuervo, sin inmutarse, replicó: "Tus palabras no me afectan, yo soy el verdadero rey del aire".
Justo cuando la disputa alcanzaba su clímax, un grupo de cazadores apareció, armados y decididos. Con astucia, lanzaron una red que atrapó al tigre, quien fue sedado sin poder resistir. El cuervo, también víctima de un dardo tranquilizante, fue apresado y llevado a una jaula, mientras el tigre era conducido a una oscura mazmorras.
 
Al abrir los ojos, el tigre se percató de su triste realidad: estaba atrapado en una celda, sin posibilidad de huir. Sus garras rasguñaban los fríos barrotes de hierro, pero la libertad se le escapaba como un sueño lejano. Por su parte, el cuervo, al despertar, también se dio cuenta de que su destino era el mismo; su jaula le robaba el vuelo y, a pesar de sus intentos de aletear, no podía elevarse hacia el cielo. Así transcurrieron los meses y la tristeza se apoderó de ambos, prisioneros de la codicia de los cazadores que los mantenían bajo su control. El tigre, debilitado por la escasa alimentación, compartía su sufrimiento con el cuervo, que también padecía la falta de sustento.
 
En un día cualquiera, uno de los cazadores dejó la jaula del cuervo entreabierta. Fue en ese instante que el cuervo, sintiendo el aire fresco de la libertad, alzó el vuelo y se alejó a gran velocidad. Sin embargo, mientras surcaba los cielos, un pensamiento cruzó su mente: el tigre, su amigo, aún estaba atrapado. Decidido a ayudarlo, regresó con cautela al lugar donde se encontraban los cazadores.
Con sigilo, tomó la llave que abría la mazmorras y llamó al tigre: "¡Hola, amigo! He venido a salvarte". Al asomarse por la ventana, el tigre vio al cuervo sosteniendo la llave con sus garras. Extendió sus patas y el cuervo le entregó la llave. Juntos, escaparon con furia: el cuervo surcando el cielo y el tigre corriendo ágilmente entre los árboles.
 
Una vez que lograron escapar, el tigre se volvió hacia el cuervo y le dijo: gracias, amigo, por tu valiosa ayuda; sin duda, tú eres superior a mí. El cuervo, con sabiduría, le respondió: no, amigo, no soy mejor que tú, así como tú no eres mejor que yo. La clave está en mantener la humildad, reconocer nuestras fortalezas sin vanidad y ayudar a los demás.
La vida es como una ruleta, y nunca sabemos en qué momento nos sorprenderá. No sabemos quién estará dispuesto a extendernos la mano.
El tigre sonrió y dijo: gracias, amigo, te admiro. Luego continuaron su huida, y los cazadores jamás volvieron a tener noticias de ellos.
 

Tomado de la red

miércoles, 22 de octubre de 2025

Enrique Rolando López

 

Deidad
 
Es  urgente sin temor,
mitigar auroras desérticas.
Por desarraigo espiritual
que sufre la humanidad,
viven oprimidos
en su propia ambición
y se tornan irreflexivos
nefastos caminan inconclusos
y en su continuo claudicar
van sembrando el desdén.
Duele la bigardía de los hechos,
de tanta hipocresía;
quisiera   establecer  el origen
poder penetrar
en lo inescrutable
de estos hombres
que creen
con arrogante deidad
dominar el mundo,
es que no ven
más allá de sus pupilas.
La realidad tangible
del hambre y la miseria;
de la sangre derramada …
de ocasos vacilantes
crepúsculos que mueren
en un nocturnal silencio.
 
Poeta.
San Miguel de Tucumán (Tucumán)
 

miércoles, 15 de octubre de 2025

Ángela Elena Daniele

 

Me subí por una brisa
 
Cuando supe que existías
en un pueblo imaginario,
me subí por una brisa …
que llegaba hasta tus nardos!
 
Y llegué con mi frescura
hasta el beso de tu risa,
que dulcísimo como uva …
era todo una delicia!
 
Y te amé por esa tierra
de las dalias coralinas,
de palomas marfileñas…
de azucenas amarillas!
 
Y me amaste entre los prados
cuando todo florecía …
y el aroma de tus nardos
mis  sentidos envolvía!
 
Y volví con otra bisa
que llegaba hasta mis lirios
cuando todo era caricia …
que azulaba mi lirismo!
 
Poeta
Chivilcoy (Bs As)
 
Publicado en Revista Literaria “Mapuche” – Año 5- Nº 16– Diciembre 1986

1927. Chivilcoy (Bs As) -  2006. Capital  Federal

miércoles, 8 de octubre de 2025

Maria Cristina Botelho Mauri

 

Tan lejos y tan cerca
 
Unos ojos ausentes
Detrás de un candil
De color amarillo
Parpadeaban como el cirio
Encendido después de una muerte.
 
Eran los ojos de la espera
Eran los ojos despiertos
Eran tus ojos y los míos.
Iba una nube de recuerdos
Como un fantasma
En el humo de la vela.
 
Aquellos ojos reflejaban ríos
Inundaban los mares
Con una  lluvia de besos
Recostados en la arena.
 
Aquellos ojos eran cuatro espejos.
En los dos espejos  primeros
Estaba yo  lavando mis heridas
En una fuente de barro.
 
En los dos espejos segundos
Estabas tú
Apostado en un balcón
Contemplando la luna.
¿Sentíamos  los dos, la misma pena?
¿Pensábamos los dos, la irremediable lejanía?
Los espejos se quebraron.
Cada uno, siguió su camino.
 

Del  poemario:  Agonía de los espejos  (2019)

 

 
La Paz, (Bolivia)
Poeta, narradora, ensayista..
 
Tomado del muro de la autora.

jueves, 2 de octubre de 2025

Caminar en fila india

 

¿Cuál es el origen de la frase?
 
La expresión proviene de la época en la que los indígenas poblaban gran parte de los territorios aún sin colonizar.
Cuando estos se trasladaban a pie de un lugar a otro, lo hacían avanzando uno detrás de otro debido a que en la gran mayoría de lugares aún no existían los caminos o senderos y muchas veces se abrían por el paso de aquellos exploradores.
Otro de los motivos por el que marchaban así era por estrategia y defensa… El primero abría paso y todos los siguientes iban pisando sobre las mismas huellas que había dejado el cabeza de la fila.
El último miembro iba borrando las huellas para no dejar rastro alguno.
Cuando un grupo tanto familiar como étnico se trasladaba caminando a otro lugar, se colocaba en fila con una distribución jerárquica, siendo el varón de mayor importancia o experiencia el que iniciaba la marcha poniéndose al frente de la comitiva.
Los senderos indígenas en América son, pues, senderos ancestrales, abiertos en un paisaje en el que no existían animales de tiro ni carruajes, ya que no se conocía la rueda ni el arco (elemento arquitectónico derivado de la rueda) en el continente americano. Es por este último motivo por el que los indígenas solo construyeron y utilizaron puentes colgantes de materias vegetales, a menudo de gran envergadura, aunque solo para el paso también en fila india.
El proceso histórico que dio origen a este tipo de avance en fila india quedó tan arraigado en la personalidad del indígena americano que aún hoy, en las ciudades modernas de todo el mundo, las familias formadas por indígenas o sus descendientes (o grupos de personas de diversas profesiones) caminan de esta manera en pleno paisaje urbano.
 

Tomado de la red

miércoles, 17 de septiembre de 2025

Anna Rossell

 

 Català
 
La rendija ha dejado de sernos
esperanza. Ya no llora el bebé,
pero su madre lo estrecha
contra su pecho aún.
 
Agua, ha dicho todavía,
una vez más.
 
Y la noche ha caído definitivamente
en el vagón. Y el tren de carga
ha empezado a moverse de nuevo,
lentamente.
 
Como si no hubiera llegado a su destino
aún.
 

 Poeta,  escritora,
Mataró ( Barcelona) España

 
 

miércoles, 27 de agosto de 2025

Desde el silencio

 

de Oscar H. Pralong, Charata (Chaco). Libro de poemas editado en 1985 por Ediciones Amaru (Buenos Aires).
 
De pie
 
Oscuro
con los puños anochecidos,
pero de pie
             Mientras
             mi alma
se derrama en arrabales
y calles desoladas.
Toda mi piel bordea
el contorno alado
de la libertad.
Nos alzaremos un día
               fuertes, temerarios
               y libres
para besar tu frente
                  PAIS NUESTRO.
 
Publicado en Revista Literaria “Mapuche” – Año 5- Nº 16 – Diciembre de 1986 (Sección  Libros)
         


miércoles, 20 de agosto de 2025

Ezra Pound

 

La  buahardilla
 
Ven, apiadémonos de aquello cuya situación es mejor
que la nuestra.
Ven, amiga mía, y recuerda
que los ricos tienen sirvientes y
no amigos,
y nosotros tenemos amigos y no sirvientes.
Ven, apiadémonos de los casados y de los solteros.
 
La madrugada entra de puntillas
como una dorada Pavlova,
y yo estoy cercano a mi deseo.
Ninguna cosa en la vida es mejor
que esta hora de clara frescura,
la hora en que despertamos
juntos.
 
Poeta
Estados Unidos
1885-1972

miércoles, 13 de agosto de 2025

Kahlil Gibran, Autor de “El Profeta”

 

En 1895, un niño de 12 años desembarcó en Boston con zapatos desgastados y apenas unas palabras en inglés. Venía desde las montañas del Líbano junto a su madre, dos hermanas y un medio hermano, persiguiendo esperanza, no certezas.
Eran pobres, estaban de luto y no conocían este nuevo mundo. En la escuela, se burlaban de él por su acento, lo llamaban “lento” y hasta “sucio” por el color de su piel. Pero sus profesores vieron algo distinto: no era ruidoso, pero sí observador. No hablaba con fluidez, pero dibujaba con el alma y entendía la vida con una madurez asombrosa.
Aprendió inglés… y con ello, formó una voz que el mundo jamás olvidaría.
Su nombre era Kahlil Gibran.
Perdió a su medio hermano, luego a su hermana y finalmente a su madre. Todo en pocos años. Su hermana menor trabajó en una tienda de ropa para que él pudiera estudiar. Ese sacrificio lo marcó para siempre. Más tarde diría:
“La palabra más hermosa en los labios de la humanidad es ‘Madre’.”
Cuando hablaba del amor, no lo hacía desde la fantasía, sino desde el dolor, la gratitud y la sabiduría ganada a pulso.
En 1923 publicó El Profeta, una colección de ensayos poéticos sobre el amor, la libertad, el gozo y el sufrimiento. Se convirtió en un fenómeno global, traducido a más de 100 idiomas, leído en bodas y funerales, y admirado por líderes mundiales, artistas y millones de almas sensibles. Desde Elvis Presley hasta John Lennon y JFK encontraron consuelo en sus páginas.
Nunca levantó la voz. Escribió.
Y nos dejó esto:
“Del sufrimiento han surgido las almas más fuertes; los caracteres más poderosos están marcados por cicatrices.”
Hoy, más de un siglo después, sus palabras siguen tocando corazones. Nada mal para un niño al que una vez llamaron “indeseado”.
 
Tomado de Internet.

miércoles, 6 de agosto de 2025

Reo de Redes

 

de  Enrique Blanchard (Buenos Aires). Poemario escrito  entre 1984/1985.
Ediciones “Nuevo Milenio . 1986
 
Unico coro
 
      Calvero
canta  cántaro cantera
el parto que el coro lega
apura llaga que llore
y trueca calva partero
 
llanatorre legamosa
las agujas son culebras
las agujas lapo brillo
ser de agujas lato brillan
 
serpigo andariego vicio
páramo argentoazulado
gredoso y no proyectura
relámpago  como pruina
 
Publicado en Revista Literaria “Mapuche” – Año 5- Nº 16 – Diciembre de 1986 (Sección  Libros)
 

miércoles, 30 de julio de 2025

Juan Zorrilla de San Martín

 

La soledad
 
La soledad se sienta al lado mío
De noche, a medio día, en la alborada.
Yo la miro, y me mira... y le pregunto:
¿ De dónde vienes? Habla.
De un desierto, me dice, de un desierto
Tendido en sus arenas abrasadas;
De un bosque cuyos pájaros murieron
En una noche demasiado larga.
De las ruinas de un templo abandonado
Entre las cuales los recuerdos andan
Como alondras heridas y sin nido,
Que buscan sitio en que morir calladas.
De una llanura que crucé de prisa
En la noche después de una batalla;
Vengo hasta aquí desde muy lejos...
Vengo del fondo de tu alma.
 
Poeta,  escritor, docente y diplomático uruguayo
Uruguay
1855 -1931
 
Tomado de la página  Biblioteca Popular "Cultura y Progreso" de Morteros, provincia (Córdoba). Argentina.

miércoles, 23 de julio de 2025

Ray Bradbury, Fahrenheit 451 y el valor de 10 centavos

 


No tienes que quemar libros para destruir una cultura. Solo tienes que conseguir que la gente deje de leerlos.” (Ray Bradbury)
 
  Ray Bradbury, el autor de "Crónicas Marcianas" y "Fahrenheit 451", es uno de los escritores esenciales de la novela fantástica y de ciencia ficción, además de un ejemplo de determinación a la hora de cumplir el sueño de
 convertirse en escritor.
 
Bradbury, que desde los nueve años demostró una pasión irrefrenable por los libros y el saber, no pudo asistir a la Universidad por la falta de recursos de su familia. No le quedó otra opción que ponerse a vender periódicos para salir adelante, pero esto no frenó en absoluto su ansia por aprender e hizo de la biblioteca municipal su propia universidad, dedicándole horas y horas, durante al menos diez años, para completar su formación. Como el propio escritor decía:
 
“Fui a buscarme a mí mismo a la biblioteca. Antes de enamorarme de las bibliotecas, era solo un niño de seis años. La biblioteca alimentó todas mis curiosidades, desde los dinosaurios hasta el antiguo Egipto. Cuando me gradué de la preparatoria en 1938, comencé a ir a la biblioteca tres noches a la semana. Lo hice todas las semanas durante casi diez años y finalmente, en 1947, cuando me casé, pensé que ya no podía más. Así que me gradué de la biblioteca a los veintisiete años. Descubrí que la biblioteca es la verdadera escuela.”
 
“Pero con la biblioteca, supongo que es como la hierba gatera: empiezas a dar vueltas porque hay tanto que mirar y leer. Y es mucho más divertido que ir a la escuela, simplemente porque haces tu propia lista y no tienes que escuchar a nadie. Cuando veía algunos de los libros que mis hijos tenían que llevar a casa y leer, y los profesores los obligaban a leer, y los calificaban... bueno, ¿y si no te gustan esos libros?”
 
A los treinta años el éxito estaba aún por llegar. Aunque ya había escrito decenas de cuentos y algunos habían sido publicados, la economía familiar no daba para muchas alegrías y tenían que hacer auténticos malabares para cubrir las necesidades básicas con lo poco que él obtenía por sus cuentos y el pobre sueldo de su esposa, que todo hay que decirlo, apoyaba a su marido ciegamente en su proyecto de convertirse en escritor. Ya lo decía Bradbury: “Mi esposa Maggie me mantuvo y nunca se quejó. Sin ella, no habría Fahrenheit 451.”
 
En 1950 Ray Bradbury ya era padre de una hija pequeña y otra venía en camino.  Le resultaba imposible escribir en su casa. La pequeña rompía su concentración continuamente y le demandaba su atención para jugar, algo a lo que Bradbury no podía negarse. Pero la familia necesitaba los ingresos de sus cuentos. Tenía que encontrar una solución y pronto.
 
La solución llegó mientras paseaba por el Campus de la Universidad de Los Ángeles. Descubrió que en un sótano existía una sala de mecanografía en la que se alquilaban máquinas de escribir por 10 centavos cada media hora de uso. Bradbury vio el cielo abierto y con las ideas claras de lo que quería contar, empleó tan sólo 9'8 dólares o lo que es lo mismo 49 horas en escribir en una de aquellas máquinas de alquiler las aproximadamente 25.000 palabras del cuento "The Fireman" que sería el que, posteriormente ampliado, se convertiría en su exitosa novela "Fahrenheit 451". El propio Ray Bradbury contaba:
 
“No puedo explicarles qué excitante aventura fue, un día tras otro, atacar la máquina de alquiler, meterle monedas de diez centavos, aporrearla como un loco, correr escaleras arriba para ir a buscar más monedas (...). No podía detenerme. Yo no escribí Fahrenheit 451, él me escribió a mí. Había una circulación continua de energía que salía de la página y me entraba por los ojos y recorría mi sistema nervioso antes de salirme por las manos. La máquina de escribir y yo éramos hermanos siameses, unidos por las puntas de los dedos”
 
Ya saben que el título, Fahrenheit 451, alude a la temperatura a la que empieza a arder el papel, muy apropiado para esta novela de bomberos que queman libros en una sociedad en la que están prohibidos y eres denunciado como un criminal si tienes uno en casa. La esperanza se refugió en las mentes de los llamados “hombres libro” que los memorizaban palabra por palabra para que su sabiduría no se perdiera.
 
Es curioso que, en contra de lo que generalmente se piensa, Bradbury escribió esta novela no solo como una denuncia acerca de la censura o el control en sociedades totalitarias. El escritor declaró en repetidas ocasiones que el verdadero trasfondo de “Fahrenheit 451” era denunciar la anulación del pensamiento crítico y la pasividad intelectual que se estaba produciendo en las masas a causa de la por entonces emergente televisión. Su fácil e inmediato consumo había convertido el hecho de leer en algo fastidioso y minoritario. No sé qué pensaría ahora Bradbury del efecto hipnotizante que sobre todos nosotros provocan los móviles. ¿Por cierto, a qué temperatura empezará a arder un móvil?
 
Créditos: "Anécotas  de Cine, Música  y Arte". (Paco López)
 
Tomado de la página  Biblioteca Popular "Cultura y Progreso" de Morteros, provincia (Córdoba). Argentina.

miércoles, 16 de julio de 2025

Alejandro Villalba

 

Ausencia: La Quemadora
 
Llegaste con el ruido de una llama,
quemadora de rosas quemando rosas a secas
como se prende olvido a una veleta,
como le prenden  aguas a la verja
los rocíos fugases que caen y que  caen,
como  se desenagua el amarillo
de una dalia madura.
 
Llegaste entre un manojo de palabras
que rodaron   borrachas por la mesa
y seguiste quemando  quemadora de cuadros,
quemadora de vasos, de sombras habitantes,
ardiendo la distancia casual que entre mis ojos
y tu perfil carbón quedó esparcida.
 
Llegaste tan furiosa como el aire
de tu propia tormenta.
 
Llegaste como nunca  insatisfecha
y te quedaste junto a la columna
vertebral de mi muerte.
                                    Quemadora
quemando  una por una mis costillas,
como se prende un tajo a la tortura,
como prende la sal en cada herida,
como se prenden siempre a un recuerdo.
Y nos desmoronamos en cenizas.
 
(del libro: “La Quemadora” -  A.V. Editor –  Cósquin - 1991|)
 
Poeta
Cosquín (Córdoba) Argentina
1963 -  2023

miércoles, 2 de julio de 2025

Alberto Cortez

 


Si no estuvieras aquí
 
Si no estuvieras las paredes de la casa
se volverían más oscuras cada día.
Pero contigo se me antojan aún más blancas
que la más blanca claridad del mediodía.
 
Si no estuvieras delineándome los sueños,
en cada codo del camino, en cada posta,
se tornarían mis anhelos tan pequeños,
como la senda más oscura y más angosta.
 
Si no estuvieras amainando la rutina
con tu horizonte rebosante de ventanas
caminaría en una calle sin esquinas
y sin aceras ni buzones ni campanas.
 
Mi vanidad se instalaría en la azotea,
con sus espejos sugestivos de colores
y los aciertos, nada más, si no estuvieras
me mostraría sobre todos mis errores.
 
Si no estuvieras rescatando mis olvidos
del carrusel de los asuntos cotidianos,
me sentiría de repente sorprendido
de no saber lo que llevaba entre mis manos.
 
Si no estuvieras enhebrando mis regresos
en los telares transparentes de la espera,
me volvería vagabundo como el viento,
para que el viento me llevara a donde fuera.
 
Si no estuvieras con tus alas luminosas,
si no estuvieras relevando mis enojos,
si no estuvieras, ¿qué sería de mis cosas
sin la sentencia enamorada de tus ojos?
 
La soledad me atraparía en esa esfera
adonde van a liberarse los suicidas;
si no estuvieras, mi amor, si no estuvieras,
dando razón a las razones de mi vida.
 
Cantautor argentino
Rancúl (La Pampa) 1940 - 2019. Mósteles (Madrid)
 
Tomado del muro de  Biblioteca Popular "Cultura y Progreso" de Morteros, provincia de Córdoba, República Argentina"