Cómo
se hace un poeta
Primero
amar, y luego
amar,
y luego amar, y luego amar;
y el
día que no arda el sacro fuego,
entonces
recordar...
Amar
a la Elegida, y prolongar
el
amor de la Amada
a
todo lo que a ella es familiar:
su
calle, su casita, su almohada...
Así,
amando sus cosas, uno aprende
a
amar todas las cosas,
y a
vestir de miradas bondadosas
la
desnudez de aquello que no esplende.
Hay
que ser como el sol: luz que ilumina
con
idéntico amor, rosa y espina.
Poeta
y novelista
Buenos
Aires (Argentina)
(1900
- 1927)
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