Tal como dice el título, el objetivo es rescatar y difundir textos de autores de todos los tiempos,èditos,inèditos,conocidos, desconocidos, argentinos,latinoamericanos, universales.

jueves, 27 de noviembre de 2025

Rolando Revagliatti

 

Poema del arremeter etcétera
 
Arremetí a favor de la pólvora
solidario como un árbol
le puse acento a una palabra mundial
decliné honores
convertí las medallas en almuerzos
dije este sol es mío
dije después que estoy diciendo
aparecí reflexivo como un coliflor
como incidir en esa
oveja que parece una nube
 
Poeta, escritor, dramaturgo
Buenos Aires.
 
Publicado en Revista Literaria “Mapuche” – Año 6- Nº 17– Otoño 1988
 
 

miércoles, 19 de noviembre de 2025

Gustavo Ángel Riccio

 



Cómo se hace un poeta
 
Primero amar, y luego
amar, y luego amar, y luego amar;
y el día que no arda el sacro fuego,
entonces recordar...
 
Amar a la Elegida, y prolongar
el amor de la Amada
a todo lo que a ella es familiar:
su calle, su casita, su almohada...
 
Así, amando sus cosas, uno aprende
a amar todas las cosas,
y a vestir de miradas bondadosas
la desnudez de aquello que no esplende.
Hay que ser como el sol: luz que ilumina
con idéntico amor, rosa y espina.
 
Poeta y novelista
Buenos Aires  (Argentina)
(1900 - 1927)

miércoles, 12 de noviembre de 2025

La Miseria (Leyenda criolla)

 

Dicen que había un hombre que se llamaba Miseria y era herrero. Ya cansado de la pobreza, porque no tenía qué darle de comer a los hijos, resolvió entregarle el alma al diablo por tres bolsas de plata. En el plazo de un año debía venir el diablo a llevarlo. Un día se le presenta un viejito andrajoso en un caballo flaco y sin herradura. El herrero le dio hospedaje, la mujer lo remendó y lo lavó y le colocaron herraduras al caballo. Cuando el viejito se quiso ir, le dijo al herrero: - ¿Con qué te pagaré el favor que me has hecho?. - No es nada. - Bueno, te daré tres dones: el que se siente en esta silla no se levantará hasta que le ordenes; el que entre en la bolsa no saldrá sin que vos le ordenes y el que suba en esa planta de nogal no se bajará mientras vos no le ordenes. Se despidió el viejito y se fue; éste había sido Tata Dios. Cuando se cumplió el plazo, vino un diablo a llevarlo y el herrero le dijo: - Espere que termine de hacer una herradura; siéntese a descansar en esa silla. Cuando terminó de hacer la herradura, le dijo al diablo: - Vamos Y como el diablo no se podía levantar, se quedó sentado. Al rato le dijo el diablo al herrero que si lo dejaba levantar le iba a perdonar la vida por un año más; el herrero le ordenó que se levante y el diablo se fue. Cuando se cumplió otro año vinieron tres diablos a llevarlo y el hombre les dijo: - Esperen que acabe de hacer esta herradura; suban a comer nueces. Se subieron los diablos al nogal y no se podían bajar; desesperados le dijeron al herrero que le iban a perdonar un año más de vida si los dejaba bajar. El herrero les ordenó a los diablos que se bajen y se fueron. Al año siguiente vienen cincuenta diablos en mula a llevarlo al herrero; éste les dijo: - Tan poderosos no deben ser si tienen que venir tantos a llevarse a un pobre viejo. Voy a ir pero ¡a ver si son capaces de entrar todos adentro de esa bolsa! Los diablos se metieron y el herrero los agarró a palos. Los diablos le pidieron que los deje, que le iban a perdonar la vida si los sacaba de adentro de la bolsa. El herrero así lo ordenó y los diablos se fueron. Cuando Miseria se murió, Dios no lo recibió en el Cielo porque había vendido el alma al diablo. Bajó al purgatorio y tampoco lo recibieron; entonces se fue al infierno con el palo. Salieron los diablos a recibirlo y lo vieron a don Miseria con el palo; los diablos tomaron disparando y cerraron la puerta del infierno. Se volvió a Dios don Miseria y le dijo que los diablos no querían recibirlo. Entonces Dios lo mandó a que camine eternamente por el mundo, y es por eso que la miseria no se acaba. 


Versión sintética y adaptada de la leyenda incluida en el libro “Don Segundo Sombra”, de Ricardo Güiraldes
 
Tomado de la página:  Radio De Folklore

miércoles, 5 de noviembre de 2025

Gabriel E. Correa Luna

 

Intercambios
 
Intercambio de los mundos, reciprocidades infinitas
 
Mira deseosa la pasionaria los abrazos acaramelados del molle, el tala
y el moradillo.
 
Humos fumados del incayuyo y del curapay
que se pierden en un viaje hacia otro plano
 
Fuegos altos de las jarillas encendidas
 
Velas de fuego en cada esquina del rancho
 
Una jarra de clericó dulce compartida
 
Animas chichando enfiestadas en los hornos de barro
 
Un priteao se pasa de mano en mano en Estación flores
 
Bebidas luyabas
 
Intercambios.
 
(del libro : “Ischilin ” –Palabras Camiares (Comechingonas) Desbocadas  - Trigono de Aire Ediciones -Córdoba-  2025
 
Educador popular indígena. Profesor de Educación Física y Magister en Pedagogía por la Universidad  Nacional de Córdoba. Docente en el Instituto de Culturas Aborígenes.
Territorio de Chuto y Uluman... (Córdoba) Argentina