El
viaje
a Ledo Ivo
El
duende se desliza por las escaleras del morro
bajo el sordo desamparo de la noche.
De
pronto encuentra la estación de autobuses
y
rodeado de murciélagos aguarda la hora
cuando
la lluvia vomita sobre la tierra.
Antes,
lo vieron vaciar bolsos malolientes
en
busca de un poema extraviado, alguna vez,
entre
la ropa pegajosa de los pobres.
Aquí
no hay nada – le dicen – sólo dolor disperso
en
alcantarillas. ¿Sólo dolor? pregunta, moroso de frío.
¿Y
cómo regreso a casa? ¿Cuál es la boletería?
El autobús,
a punto de partir al país más profundo,
demora
la marcha hasta que leven sus pequeños pasos.
Llega
a sentarse en la última fila, donde el mar
ya
no escucha a las gaviotas
y la
tierra se transforma en un cielo azul, inefable
(del libro: “Andares)
Escritor,
poeta, sociólogo, periodista
Santa
Fé (Argentina)
Tomado
de la revista. “Con Voz Propia” – N° 139 – Marzo 2035
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