Hoy a la mañana,
temprano en los relojes,
salí desnudo recorrer estas calles
con paso errabundo y fatal.
Caminé los asfaltos y los verdes,
y los semáforos y
la humedad,
hasta llegar al cordón de esta vereda,
a esta abismo precoz
y
temerario
que se alza frente a mi
pidiéndome motivos
y
-sobretodo-
recuerdos que yo le doy, en tanto puedo.
Mientras,
pasan veloces colectivos
y humaredas,
rosas y cenizas
que no saben que yo
me encuentro perdido y necesitado,
con un mensaje bajo la piel
-marcada y endurecida-,
con una copa en mi mano,
esperando un motivo.
(del libro: “Desnudeces” – Ediciones de Poesía “La
Lámpara Errante” – 1988)
Poeta
Buenos Aires. (Argentina)
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