Tal como dice el título, el objetivo es rescatar y difundir textos de autores de todos los tiempos,èditos,inèditos,conocidos, desconocidos, argentinos,latinoamericanos, universales.

jueves, 30 de octubre de 2025

El Tigre Y El Cuervo (Fábula)

 


Un tigre y un cuervo se encontraban en medio de una acalorada discusión sobre quién de los dos era el más formidable.
Con su arrogancia habitual, el tigre proclamó: "Soy una bestia salvaje, mi poder es incomparable".
El cuervo, sin inmutarse, replicó: "Tus palabras no me afectan, yo soy el verdadero rey del aire".
Justo cuando la disputa alcanzaba su clímax, un grupo de cazadores apareció, armados y decididos. Con astucia, lanzaron una red que atrapó al tigre, quien fue sedado sin poder resistir. El cuervo, también víctima de un dardo tranquilizante, fue apresado y llevado a una jaula, mientras el tigre era conducido a una oscura mazmorras.
 
Al abrir los ojos, el tigre se percató de su triste realidad: estaba atrapado en una celda, sin posibilidad de huir. Sus garras rasguñaban los fríos barrotes de hierro, pero la libertad se le escapaba como un sueño lejano. Por su parte, el cuervo, al despertar, también se dio cuenta de que su destino era el mismo; su jaula le robaba el vuelo y, a pesar de sus intentos de aletear, no podía elevarse hacia el cielo. Así transcurrieron los meses y la tristeza se apoderó de ambos, prisioneros de la codicia de los cazadores que los mantenían bajo su control. El tigre, debilitado por la escasa alimentación, compartía su sufrimiento con el cuervo, que también padecía la falta de sustento.
 
En un día cualquiera, uno de los cazadores dejó la jaula del cuervo entreabierta. Fue en ese instante que el cuervo, sintiendo el aire fresco de la libertad, alzó el vuelo y se alejó a gran velocidad. Sin embargo, mientras surcaba los cielos, un pensamiento cruzó su mente: el tigre, su amigo, aún estaba atrapado. Decidido a ayudarlo, regresó con cautela al lugar donde se encontraban los cazadores.
Con sigilo, tomó la llave que abría la mazmorras y llamó al tigre: "¡Hola, amigo! He venido a salvarte". Al asomarse por la ventana, el tigre vio al cuervo sosteniendo la llave con sus garras. Extendió sus patas y el cuervo le entregó la llave. Juntos, escaparon con furia: el cuervo surcando el cielo y el tigre corriendo ágilmente entre los árboles.
 
Una vez que lograron escapar, el tigre se volvió hacia el cuervo y le dijo: gracias, amigo, por tu valiosa ayuda; sin duda, tú eres superior a mí. El cuervo, con sabiduría, le respondió: no, amigo, no soy mejor que tú, así como tú no eres mejor que yo. La clave está en mantener la humildad, reconocer nuestras fortalezas sin vanidad y ayudar a los demás.
La vida es como una ruleta, y nunca sabemos en qué momento nos sorprenderá. No sabemos quién estará dispuesto a extendernos la mano.
El tigre sonrió y dijo: gracias, amigo, te admiro. Luego continuaron su huida, y los cazadores jamás volvieron a tener noticias de ellos.
 

Tomado de la red

miércoles, 22 de octubre de 2025

Enrique Rolando López

 

Deidad
 
Es  urgente sin temor,
mitigar auroras desérticas.
Por desarraigo espiritual
que sufre la humanidad,
viven oprimidos
en su propia ambición
y se tornan irreflexivos
nefastos caminan inconclusos
y en su continuo claudicar
van sembrando el desdén.
Duele la bigardía de los hechos,
de tanta hipocresía;
quisiera   establecer  el origen
poder penetrar
en lo inescrutable
de estos hombres
que creen
con arrogante deidad
dominar el mundo,
es que no ven
más allá de sus pupilas.
La realidad tangible
del hambre y la miseria;
de la sangre derramada …
de ocasos vacilantes
crepúsculos que mueren
en un nocturnal silencio.
 
Poeta.
San Miguel de Tucumán (Tucumán)
 

miércoles, 15 de octubre de 2025

Ángela Elena Daniele

 

Me subí por una brisa
 
Cuando supe que existías
en un pueblo imaginario,
me subí por una brisa …
que llegaba hasta tus nardos!
 
Y llegué con mi frescura
hasta el beso de tu risa,
que dulcísimo como uva …
era todo una delicia!
 
Y te amé por esa tierra
de las dalias coralinas,
de palomas marfileñas…
de azucenas amarillas!
 
Y me amaste entre los prados
cuando todo florecía …
y el aroma de tus nardos
mis  sentidos envolvía!
 
Y volví con otra bisa
que llegaba hasta mis lirios
cuando todo era caricia …
que azulaba mi lirismo!
 
Poeta
Chivilcoy (Bs As)
 
Publicado en Revista Literaria “Mapuche” – Año 5- Nº 16– Diciembre 1986

1927. Chivilcoy (Bs As) -  2006. Capital  Federal

miércoles, 8 de octubre de 2025

Maria Cristina Botelho Mauri

 

Tan lejos y tan cerca
 
Unos ojos ausentes
Detrás de un candil
De color amarillo
Parpadeaban como el cirio
Encendido después de una muerte.
 
Eran los ojos de la espera
Eran los ojos despiertos
Eran tus ojos y los míos.
Iba una nube de recuerdos
Como un fantasma
En el humo de la vela.
 
Aquellos ojos reflejaban ríos
Inundaban los mares
Con una  lluvia de besos
Recostados en la arena.
 
Aquellos ojos eran cuatro espejos.
En los dos espejos  primeros
Estaba yo  lavando mis heridas
En una fuente de barro.
 
En los dos espejos segundos
Estabas tú
Apostado en un balcón
Contemplando la luna.
¿Sentíamos  los dos, la misma pena?
¿Pensábamos los dos, la irremediable lejanía?
Los espejos se quebraron.
Cada uno, siguió su camino.
 

Del  poemario:  Agonía de los espejos  (2019)

 

 
La Paz, (Bolivia)
Poeta, narradora, ensayista..
 
Tomado del muro de la autora.

jueves, 2 de octubre de 2025

Caminar en fila india

 

¿Cuál es el origen de la frase?
 
La expresión proviene de la época en la que los indígenas poblaban gran parte de los territorios aún sin colonizar.
Cuando estos se trasladaban a pie de un lugar a otro, lo hacían avanzando uno detrás de otro debido a que en la gran mayoría de lugares aún no existían los caminos o senderos y muchas veces se abrían por el paso de aquellos exploradores.
Otro de los motivos por el que marchaban así era por estrategia y defensa… El primero abría paso y todos los siguientes iban pisando sobre las mismas huellas que había dejado el cabeza de la fila.
El último miembro iba borrando las huellas para no dejar rastro alguno.
Cuando un grupo tanto familiar como étnico se trasladaba caminando a otro lugar, se colocaba en fila con una distribución jerárquica, siendo el varón de mayor importancia o experiencia el que iniciaba la marcha poniéndose al frente de la comitiva.
Los senderos indígenas en América son, pues, senderos ancestrales, abiertos en un paisaje en el que no existían animales de tiro ni carruajes, ya que no se conocía la rueda ni el arco (elemento arquitectónico derivado de la rueda) en el continente americano. Es por este último motivo por el que los indígenas solo construyeron y utilizaron puentes colgantes de materias vegetales, a menudo de gran envergadura, aunque solo para el paso también en fila india.
El proceso histórico que dio origen a este tipo de avance en fila india quedó tan arraigado en la personalidad del indígena americano que aún hoy, en las ciudades modernas de todo el mundo, las familias formadas por indígenas o sus descendientes (o grupos de personas de diversas profesiones) caminan de esta manera en pleno paisaje urbano.
 

Tomado de la red