Tal como dice el título, el objetivo es rescatar y difundir textos de autores de todos los tiempos,èditos,inèditos,conocidos, desconocidos, argentinos,latinoamericanos, universales.
miércoles, 30 de octubre de 2024
miércoles, 23 de octubre de 2024
María del Carmen Llanos
Sueño hecho realidad
Baño de luna anaranjada
Baño de agua tibia.
Corriendo por mi cuerpo.
Sueño hecho realidad.
Sueño interrumpido por el eclipse.
Sueño chepeño hecho realidad.
Sueño junto al hombre
enamorado
Sueño junto al Poeta
chepeño.
Sueño junto al
enamorado de la luna.
Sueño ante sus
múltiples fases..
Poeta, escritora
Chepes (La Rioja) Argentina
miércoles, 9 de octubre de 2024
¿Por qué el cerebro prefiere los libros en papel?
El
cerebro humano es capaz de percibir un texto en su totalidad, como si se
tratara de una especie de paisaje físico. Y es que cuando leemos, no sólo
estamos recreando un mundo con las palabras del relato, sino que construimos
una representación mental del mismo texto.
Al
pasar las páginas de un libro de papel, realizamos una actividad similar a
dejar una huella tras otra por un sendero, hay un ritmo, una cadencia y un
registro visible en el transcurrir de las hojas impresas.
La
prestigiosa revista Scientifican American publicó un artículo con el que se
busca dar una explicación a esta paradoja: en la época de la hiperconectividad,
cuando cada vez tenemos más equipos que nos permiten leer con mayor facilidad y
contamos con acceso a bibliotecas enteras en formato electrónico, muchos siguen
prefiriendo al formado de papel.
El
libro tradicional, la revista, el diario, siguen siendo los favoritos del
público en general. Aunque resulte difícil de creer, siendo que los formatos
digitales nos abren las puertas a muchas libertades.
Papel
versus píxeles Muchos trabajos hablan de que en pantalla se lee más lentamente
y, además, se recuerda menos. Hay “fisicabilidad” en la lectura, dice Maryanne
Wolf de la Universidad de Tufts. Las personas necesitan sentir el papel al
leer, el cerebro lo pide inconscientemente.
Nosotros
no hemos nacido con circuitos cerebrales dedicados a la lectura, porque la
escritura se inventó hace relativamente poco tiempo en nuestra evolución:
alrededor de cuatro milenios antes de Cristo.
En
la niñez, el cerebro improvisa nuevos circuitos para leer y para ello usa parte
de otros dedicados al habla, a cuya habilidad se suma la coordinación motora y
la visión.
El
cerebro comienza a reconocer las letras en base a líneas curvas y espacios y
utiliza procesos táctiles que requieren los ojos y las manos. Los circuitos de
lectura de los niños de 5 años muestran actividad cuando practican la escritura
a mano, pero no cuando se escriben las letras en un teclado.
Más
allá de tratar a las letras individuales como objetos físicos, el cerebro
humano puede percibir un texto en su totalidad como una especie de paisaje
físico. Cuando leemos, construimos una representación mental del texto.
La
naturaleza exacta de tales representaciones permanece clara, pero algunos
investigadores creen que son similares a un mapa mental que creamos de un
terreno, como montañas y ciudades, y de espacios físicos de interior, tales
como departamentos y oficinas.
En
paralelo, en la mayoría de los casos, los libros de papel tienen una topografía
más evidente que el texto en pantalla. Un libro de papel abierto presenta dos
dominios claramente definidos: páginas de izquierda y derecha y un total de
ocho esquinas en las que uno se orienta.
Al
pasar las páginas de un libro de papel se realiza una actividad similar a dejar
una huella tras otra por un sendero, hay un ritmo y un registro visible del
transcurrir de las hojas. Todas estas características permiten formar un mapa
mental, coherente, del texto.
En
contraste, la mayoría de los dispositivos digitales interfieren con la
navegación intuitiva de un texto y a pesar de que los e-readers (libros
electrónicos) y tabletas replican el modelo de páginas, estas son efímeras. Una
vez leídas, esas páginas se desvanecen.
“La
sensación implícita de dónde usted está en un libro físico se vuelve más
importante de lo que creíamos”, dice el artículo de la Scientifican American.
En
un trabajo sobre comprensión de textos, al comparar alumnos que leyeron en
papel con otros que leyeron un texto en versión PDF en la pantalla, se concluyó
que los primeros tuvieron mejor rendimiento.
La
tinta electrónica refleja la luz ambiental al igual que la tinta de un libro de
papel, pero las pantallas de ordenadores, teléfonos inteligentes y tabletas
hacen brillar la luz directamente en los rostros de las personas y la lectura
puede causar fatiga visual, dolores de cabeza y visión borrosa.
Es
probable que el organismo de los nuevos nativos digitales cree otras redes
neuronales que les permitan preferir lo electrónico al papel, pero mientras
tanto, hoy el resto de la población sigue prefiriendo el contacto con las
históricas hojas.
Tomado
de la pagina de facebook: Psicólogos Educativos Eclécticos
miércoles, 2 de octubre de 2024
Angel Mario Maldonado
Fragilidad
Valió
la pena transitar
la
fragilidad de la vida.
Sólo
fui dueño de los caminos,
de
pequeñas trayectorias
y de
las modestas metas que me impuse
Estoy
bajo la lluvia …
Rozando
el infinito,
presiento
el final,
inútilmente
trato de demorarlo.
Soy
apenas una partícula en el universo,
Un
simple buscador de palabras,
Que
apenas puede con su traza
Necesito
ser perdonado.
Poeta.
Carmen de Areco (Buenos Aires)
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